Por todas partes se escucha hoy en día hablar del AGUA. Quizás en la radio, la televisión, la escuela del pueblo, el hotel de la ciudad, el auditorio de la universidad, el aula de clases de la maestría, la visita de campo. Los forestales nos hablan del “bosque productor de agua”, las culturas ancestrales de la “hermana agua”, el espeleólogo del “agua que se encuentra en las cuevas”, la municipalidad del “agua potable y el saneamiento”, el empresario del “agua para la producción”, el agricultor del “agua para el riego”, el ambientalista “del agua para el ecosistema”…
Ese discurso del “agua” a veces parece la descripción de un cuadro pintado en la pared: es como hablar del agua que se ve en una fotografía.
Sin embargo, todos sabemos que no se puede atrapar el agua con las manos, porque se nos escapa, porque corre, fluye, se evapora y regresa a la tierra. Es momento de preguntarse
¿Dónde está el agua? ¿De dónde viene? ¿A dónde va?
Es aquí donde la “información geográfica” resulta vital para encontrar respuestas: es la base para conocer la ubicación de una fuente de agua, la dirección y longitud de un acueducto, de un río, la pendiente de la ladera, el tamaño y forma de la cuenca hidrográfica… es también el ámbito en que debemos analizar toda aquella información del agua que se genera.
Se propone la sesión “Agua e Información Geográfica“, para intercambiar conocimiento relacionado con la materia, y trabajar un listado de “información geográfica” necesaria para saber dónde está el agua, de dónde viene y a dónde va, cuestiones útiles para quienes gustamos de hablar del agua como un elemento natural que se mueve.